RAVAD – Communiqué de presse 17/05 – SOLIDARIDAD CON LAS PERSONAS LGBTQI+ PERSEGUIDAS EN NICARAGUA Y EN EL MUNDO
La ONG nicaragüense RDS (Red de Desarrollo Sostenible) y la ONG francesa RAVAD (Red de Asistencia y Acompañamiento a las Víctimas de Discriminación y Agresión con motivo de la orientación sexual, el estado de salud y la identidad de género) se asocian con ocasión de la jornada mundial de lucha contra la homofobia y la transfobia, para afirmar que la lucha contra el Coronavirus no puede frenar la necesidad de respetar los principios de los derechos humanos, en particular los derechos de personas LGBTQI+.
Las personas LGBTQI+ están aún perseguidas, condenadas a penas de cárcel en cincuenta y ocho países y a la pena de muerte en otros trece aunque debemos felicitarnos por la despenalización de la homosexualidad en la India por un decreto del Tribunal supremo, habiendo éste juzgado ilegal un artículo de Ley que condena las relaciones sexuales entre personas del mismo sexo y en Botsuana por una decisión de justicia con fecha del 11 de junio del 2019.
Es cierto que la Asamblea General de la ONU en el 2008 había adoptado una declaración para la despenalización de la homosexualidad presentada por 66 estados.
El Consejo de los Derechos Humanos de la ONU el 17 de junio del 2011 había adoptado una resolución para promover la igualdad de los individuos sin distinción de su orientación sexual y el 4 de octubre del 2017 había aprobado con una gran mayoría una resolución que condenaba el uso de la pena de muerte de manera discriminatoria que castigaba especialmente «las relaciones entre personas del mismo sexo».
Queda evidente que esta organización internacional está compuesta de Estados de los cuales la soberanía no puede ser cuestionada, los compromisos les imponen «obligaciones» que no están suscritas ratificándolas. El principio de soberanía puede constituir manifiestamente un impedimento a una acción común en favor del respeto de los derechos humanos. En estas condiciones el multilateralismo prueba sus límites.
En marzo del 2019, la Comisión Interamericana de los Derechos Humanos (CIDH) ha añadido a Nicaragua a su lista negra de Estados, debido a la falta de respeto de los Derechos Humanos, al uso desproporcionado de la fuerza con que el Gobierno reprimió las protestas ciudadanas que iniciaron en abril 2018 contra la reforma unilateral de la seguridad social. Más de 350 personas fueron asesinadas y a la fecha más de 100 mil nicaragüenses han emigrado buscando refugio en casi 20 países, huyendo del acoso, la persecución y para proteger su vida, entre ellas muchas personas LGBTQI+. Se ha demostrado que mientras más visible es la orientación sexual, identidad de género o expresión de género, es mayor el mal trato. Cerca del 13% de las 80 mil personas exiliadas nicaragüenses en Costa Rica han sufrido violencias LGTBFobias. En el exilio, a la homofobia se suma la xenofobia y muchas personas LGBTIQ+ denuncian abusos en el lugar de trabajo y en el acceso a vivienda, como alternativa ha aumentado el ejercicio del trabajo sexual por sobrevivencia. Las tasas de infección de VIH han aumentado entre la juventud nicaragüense exiliada en Costa Rica.
Mientras en Nicaragua, el liderazgo LGBTIQ+ se enfrenta a restricciones para el ejercicio de sus actividades, desde el 2019 se ha denegado el derecho a conmemorar el día del Orgullo con la tradicional marcha. A los organismos no gubernamentales se les prohíbe realizar actividades de promoción de los Derechos Humanos. Entre los presos políticos figuran personas LGBTIQ+, principalmente mujeres transgéneros, lesbianas y gay. Se les acosa en sus hogares, amenazando a sus familiares. Con el COVID-19, las adversidades que enfrentan las personas LGBTIQ+ en Nicaragua se multiplican. En Nicaragua el 70% de la población ocupada se encuentra en el sector informal, y el Gobierno ha decidido no cumplir las recomendaciones emitidas por la OMS y por lo contrario ha promovido cerca de 2500 actividades masivas en todo el país en lugar de instalar la cuarentena. Los altos niveles de discriminación que viven las personas LGBTIQ+ les imponen como única alternativa el trabajo informal y el impacto económico no se hará esperar. Es un panorama desolador.
Las personas LGBT QI+ son víctimas de agresiones con razón de su orientación sexual. 13% de los 80 000 exiliados nicaragüenses en Costa Rica han sufrido violencias.
El RAVAD y el RDS llaman a una despenalización universal efectiva de la homosexualidad y piden a los Estados democráticos que garanticen los derechos humanos que impongan en sus relaciones bilaterales el respeto de los Derechos de personas LGBT QI+. La multiplicidad de las culturas no contradice la exigencia de la universalidad de los derechos fundamentales.
Jean-Bernard GEOFFROY | José IGNACIO LOPEZ | |
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Président du RAVAD Paris FRANCE 06 07 60 67 42 |
Président du RDS Managua NICARAGUA |
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